Mundial Sudáfrica 2010 evento insigne del deporte, convoca a millones de seguidores fieles y mueve no sólo sentimientos sino arcas de millones de dólares. Muchos catalogan éste mes como de “Fiebre Mundialista” y es así, se paraliza la mitad del planeta en torno a un juego de hombres que representan una nación, una técnica, una estrategia.
Pronto llega su final, para unos soñada, anhelada, deseada y para otros, esquiva. Son los mejores. Han concentrado sus fuerzas en deleitarnos y hacen gala de versatilidad, contundencia, equilibrio e inspiración.
Sin embargo, el ambiente no todo es claro y la FIFA tendrá que solucionar problemas en el arbitraje, fallas graves de fuera de juego y no anular el gol es lo más funesto para un futuro cercano del fútbol, debido a que EL GOL es la esencia misma del equipo y del Campeonato.
Las decisiones arbitrales llevan a diversas opiniones de todos los entes, siendo así, esperemos un análisis profundo de los estudiosos, dirigentes, empresarios, periodistas deportivos y apasionados del fútbol. Los árbitros no serán los que den el marcador, no se puede seguir especulando sobre “hubiera sido otro el partido” no es plausible que termine el central o jueces de línea siendo el ejecutor de un “gol”.
Lo extraño es que al final todo se acepte y no es que pretenda desmeritar el trabajo del ganador pero es necesario que en Brasil 2014 no sucedan acontecimientos como los de Sudáfrica 2010 con árbitros que con su dictamen de juez terminen por ser el verdugo y “jugador” principal.
Evaluar, discernir, estudiar, rectificar y sacar la tarjeta roja al que impide que la magia del fútbol se manifieste. Todo lo que existe a raíz del fútbol es un trabajo de muchísima gente, y así debe continuar el fútbol ejecutando lo máximo: El Gol limpio, transparente, pleno, máximo, total y veraz.