
El fútbol y la religión son dos de las más grandes pasiones en Brasil, cuna de muchos de los mejores jugadores del mundo, pero muchos expertos afirman que esta combinación está perjudicando a los equipos de fútbol que ven como sus jugadores en muchas ocasiones prefieren seguir las indicaciones de sus líderes religiosos en lugar de sus directores técnicos como afirmó Emerson Leão, ex arquero de la selección brasileña y actual entrenador del equipo brasileño Sao Paulo.
Leão también narró al diario Folha de Sao Paulo, que una ocasión dirigió un equipo que, de 20, 16 eran de una comunidad, y el pastor contradecía todo lo que él decía en la concentración, y al consultar al presidente sobre las acciones que se pdorían tomar al respecto él dijo: ‘”Pero Leão, entonces nos vamos a quedar sin jugadores’”.
No es un secreto que Brasil es uno de los países com más católicos en el mundo pero en los últimos años este fenómeno se ha visto reflejado fuertemente en el fútbol afectando incluso el desempeño de los jugadores, pero muchos periodistas afirman que esta influencia no viene de la fé católica viene de la fé evangélica, debido a la gran presencia de creyentes de esta iglesia en Brasil y las reglas que se les imponen a sus seguidores.
En muchas concentraciones los jugadores creyentes convocan a los demás a rezar o a pagar el diezmo y quien se niegue a participar es mal visto. Esta situación si bien es entendida y respetada por la mayoría de clubes ha empezado a preocupar a algunos técnicos, quienes ven a sus jugadores desprenderse de su responsabilidad en el campo de juego afirmando que todo será según el mandato divino de Dios.
Uno de los ejemplos más claros es el mediocampista del Real Madrid Ricardo Kaká quién es un fervoroso creyente evagélico y un confeso “Atleta de Cristo”, organización a la que pertenecen muchos jugadores brasileños y quien es conocido por su buen comportamiento lejos de escándalos, consumo de alcohol o lujos innecesarios.